Colombia suspende de forma preventiva las transacciones de electricidad con Ecuador para priorizar el abastecimiento interno ante riesgos climáticos y presiones crecientes sobre su sistema eléctrico. La medida entrará en vigencia desde las 18:00 de este 22 de enero de 2026.

El Gobierno de Colombia resolvió suspender las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) con Ecuador como una medida preventiva para proteger su soberanía y seguridad energética, en un contexto marcado por la variabilidad climática y las alertas tempranas de un posible nuevo Fenómeno de El Niño.

La decisión fue oficializada este 22 de enero de 2026 por el Ministerio de Minas y Energía, tras análisis técnicos que evidencian una creciente presión sobre el Sistema Interconectado Nacional.

De acuerdo con la cartera energética, los reportes del Centro Nacional de Despacho (CND) y el seguimiento climatológico del IDEAM muestran una operación intensiva del parque termoeléctrico y una reducción en la energía firme disponible, lo que obliga a priorizar el abastecimiento interno.

“El deber del Estado es garantizar, ante todo, que los hogares, la industria y los servicios esenciales de Colombia cuenten con energía segura y confiable. Esta es una decisión responsable, preventiva y soberana”, afirmó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, al justificar la suspensión de las exportaciones eléctricas hacia Ecuador.

Entre el 8% y 10% de la demanda ecuatoriana se cubre con la electricidad que viene de Colombia

Aunque la medida implica un freno directo al intercambio binacional de electricidad, el Gobierno colombiano subrayó que no se trata de un abandono de la integración regional, sino de una delimitación clara de sus condiciones. Según Palma, el intercambio energético solo puede sostenerse cuando no pone en riesgo la estabilidad del sistema eléctrico ni el interés general del país.

“Seguimos creyendo en la integración energética y en el diálogo entre pueblos hermanos. Sin embargo, las condiciones actuales, tanto energéticas como comerciales, no permiten mantener las transacciones internacionales de electricidad sin comprometer el abastecimiento nacional”, señaló el ministro.

La medida, según Palma, se hará efectiva desde las 18:00 de este 22 de enero; mientras tanto Ecuador sigue comprando energía. El ministro colombiano explicó que está en fase de comentarios la resolución para concretar la medida, y en las próximas horas se hará el documento final para que todo entre en vigencia en la hora señalada.

“En los próximos minutos y horas analizaremos los comentarios y esperamos que la hora cero de esta decisión sea a partir de las 6 de la tarde del día de hoy. Todo se coordinará con el despacho y las autoridades competentes”, puntualizó Palma.

Mientras tanto, de acuerdo con Andrés Mendoza, ingeniero eléctrico, Ecuador durante la mañana de este 22 de enero a comprado energía a Colombia, y lo seguirá haciendo hasta cuando pueda.

La resolución que se está afinando otorga al Ministerio de Minas y Energía la facultad de modificar, suspender o reactivar las exportaciones mediante circulares, dependiendo de la evolución de las variables climáticas y energéticas. El documento deja explícito que las ventas de energía al exterior solo se retomarán cuando existan condiciones técnicas, energéticas y comerciales adecuadas.

Ecuador ha venido comprando alrededor de entre $15 a $28 millones al mes de energía de Colombia

En el plano político, la decisión se enmarca en la línea del Gobierno del presidente Gustavo Petro, que ha insistido en una política energética centrada en la soberanía, la prevención de riesgos y la protección del sistema eléctrico ante escenarios de estrés climático.

“Cuando se restablezcan las condiciones de seguridad energética y se reconstruya un marco de confianza y buena fe entre ambos países, Colombia estará dispuesta a retomar los intercambios eléctricos. La integración no puede construirse a costa de la soberanía ni del bienestar de nuestro pueblo”, concluyó Palma.

Todo se desencadenó con la decisión del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, de imponer un arancel del 30% sobre todas las importaciones de Colombia.

Ecuador anuncia cobro extra a petróleo colombiano que usa el OCP

En respuesta a la suspensión de las ventas de electricidad de Colombia, este mismo 22 de enero de 2026, a través de su cuenta oficial de X, la ministra de Ambiente y Energía de Ecuador, Inés Manzano dijo que: “ Ecuador prioriza su seguridad en fronteras, su balanza comercial, así como su seguridad energética. La tarifa de transporte del crudo colombiano por el OCP tendrá la reciprocidad recibida en el caso de electricidad”.

Al respecto, Nelson Baldeón, empresario con más de 15 años de experiencia en el sector petrolero, explicó que esta medida no tiene impacto real en Colombia en términos económicos.

El crudo colombiano que hoy usa el OCP, de acuerdo a Baldeón, llega a unos 7.000 barriles diarios; con una tarifa del orden de $3/barril. Eso representa cerca de $21.000 diarios, es decir, unos $7,7 millones de dólares al año.

“Para un país que exporta cientos de miles de barriles diarios y recibe miles de millones de dólares anuales por petróleo, ese monto es marginal: no altera su balanza comercial ni su seguridad energética”, acotó.

En este contexto, para Baldeón el anuncio de la ministra Manzano más que una medida con capacidad real de “presionar” a Colombia, tiene un carácter simbólico y político.

“Busca mostrar reciprocidad frente al tema eléctrico y enviar una señal de prioridades en seguridad fronteriza, balanza comercial y seguridad energética. Incluso para Ecuador, el ingreso asociado a esos volúmenes es relativamente pequeño frente al valor estratégico que en otros momentos ha ha tenido el uso del ducto hacia Orito. tenido el uso del ducto hacia Orito”.

Colombia responde a Noboa: suspensión de electricidad a Ecuador es “reciprocidad ante una agresión”

La suspensión de la venta de electricidad de Colombia a Ecuador no es una decisión técnica ni energética, sino una respuesta política directa al anuncio del presidente Daniel Noboa de imponer un arancel del 30% a las importaciones colombianas, una medida que Bogotá califica como desproporcionada, arbitraria y contraria a los acuerdos internacionales.

Así lo afirmó el ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, durante una rueda de prensa este 22 de enero de 2026, quien sostuvo que las acciones adoptadas por su país, tanto en comercio como en energía, son un gesto de reciprocidad frente a lo que calificó como una agresión unilateral del Gobierno ecuatoriano. “No es contra el gobierno del presidente Gustavo Petro, es contra el pueblo colombiano, contra una nación hermana. Es una decisión arbitraria. Es un gobierno que se ha negado a conversar”, señaló.

Palma enfatizó que Colombia ha mantenido cooperación activa con Ecuador en temas sensibles como la lucha contra el narcotráfico y la criminalidad en frontera, incluso desde el sector energético, restringiendo el suministro de combustibles utilizados para la producción de drogas en zonas como el sur del país, el Catatumbo y La Guajira. “Aquí se han violado normas y acuerdos internacionales de forma unilateral”, insistió.

Según el ministro, la decisión de suspender las exportaciones de energía a Ecuador se tomó de madrugada, tras evaluar los anuncios del Gobierno ecuatoriano, incluidos nuevos aranceles al transporte de crudo colombiano por territorio ecuatoriano, pese a que ya existían restricciones desde diciembre pasado.

Aunque recalcó que no es una medida deseada ni celebrada, Palma subrayó que Colombia actuó “en consecuencia” frente a lo que considera una escalada injustificada. Al mismo tiempo, hizo un llamado a retomar el diálogo y la diplomacia, advirtiendo que una guerra arancelaria solo termina afectando a la gente de ambos países.

“Somos pueblos hermanos”, concluyó, “y este tipo de decisiones no castigan a los gobiernos, castigan a la ciudadanía”.

Empresarios ecuatorianos piden diálogo: escalada con Colombia pone en riesgo comercio, empleo y energía

El Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE) expresó su profunda preocupación por la crisis económica y política desatada tras el anuncio de Ecuador de imponer un arancel del 30% a las importaciones colombianas y la posterior suspensión de la venta de energía de Colombia a Ecuador, una escalada que amenaza una relación comercial construida durante décadas y que mueve cerca de $3.000 millones.

El gremio, que agrupa a más de 150 organizaciones del sector privado, reconoció la legítima preocupación del Gobierno ecuatoriano por la seguridad en la frontera, históricamente clave para el comercio pero vulnerable a actividades ilícitas. Sin embargo, advirtió que una cadena de retaliaciones comerciales y energéticas tendrá efectos directos sobre ciudadanos, productores y empleo, además de incentivar el contrabando.

Para el sector empresarial, el camino no es la confrontación sino el diálogo bilateral al más alto nivel, como el mecanismo más eficaz para canalizar diferencias, preservar la seguridad y evitar daños económicos innecesarios. “La cooperación y las soluciones concertadas son esenciales para proteger el empleo y una relación estratégica entre pueblos hermanos”, subrayó el CEE.

Por su parte, desde la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), también se hizo un llamado a un acercamiento que “privilegie un enfoque pragmático en la relación bilateral y se alcance, con carácter urgente, un compromiso para enfrentar de manera conjunta y efectiva los desafíos de seguridad fronteriza, así como preservar las condiciones de libre comercio que mantienen los dos países y que permiten sostener miles de empleos en las cadenas de exportación del Ecuador”

Colombia anuncia arancel del 30% a 20 productos ecuatorianos

El Gobierno de Colombia anunció también la imposición de un gravamen del 30% a la importación de 20 productos ecuatorianos, medida que definió como proporcional, transitoria y revisable, orientada a restablecer el equilibrio del intercambio bilateral tras lo que considera una alteración unilateral de las reglas comerciales.

La ministra de Comercio, Diana Marcela Morales Rojas, subrayó que la decisión no constituye una sanción ni una acción de confrontación, sino un instrumento legítimo previsto en el ordenamiento colombiano para proteger el aparato productivo nacional. El gravamen será evaluado por el Comité de Asuntos Aduaneros y Arancelarios y podría ampliarse a un grupo mayor de productos, aunque el comunicado oficial no detalla cuáles son los 20 bienes inicialmente afectados. Según el Gobierno colombiano, las exportaciones ecuatorianas alcanzadas por la medida suman alrededor de $250 millones. (JS)